Bloc de Joan Mayans

Apunts, reflexions i opinions sobre la societat digital i l'economia del coneixement
  • scissors

    Big data esto, big data lo otro… El palabro tecnohipster de moda del último par de años es big data. Y bajo su égida, una serie de otros palabros que también han hecho fortuna en la actual fase de la revolución digital que estamos viviendo. Quizá uno de los que tiene más recorrido y gozaba ya de una cierta trayectoria antes de la explosión de fama de los big data, era la business intelligence (BI).

    Comparativa a Google Trends (2004-2014)

    Después de algunos años trabajando en algunos proyectos que, más o menos, podrían ser calificados como de inteligencia de negocio, de un máster académico específico sobre el tema y de muchos artículos, tuits y charlas sobre el tema, no sé si sabría definir exactamente, con honestidad y claridad, qué es la business intelligence. Sí sabría, en cambio, enumerar algunas de las cosas que no es y de los mitos y leyendas que a su alrededor se generan. Veámoslas.

    1) “Los datos son el petróleo del siglo XXI”

    Petróleo! Oro negro! Como metáfora está bien. Como frase, es efectiva y pegadiza. Pero quizá no deberíamos sobrevalorarlo. El mundillo tecnológico necesita ir creando petróleos del siglo XXI cada dos por tres, porque en buena parte vive de las modas y necesidades que crea. Sin embargo, los datos han estado siempre ahí. En formatos diferentes, apuntados en tablillas de barro, pergaminos, ábacos, códices, tratados, enciclopedias, procesadores de texto, hojas de cálculo o incluso en bases de datos no-relacionales. Pero los datos han estado siempre en la base de la pirámide del conocimiento y la toma de decisiones. No hacía falta que SAP desarrollara un mastodonte como Business Objects para constatar que un factor del éxito (personal, empresarial, militar, gubernamental, el que sea) era analizar correctamente la realidad. Porque eso es de lo que estamos hablando cuando apelamos, módicamente, a los datos. La pura, dura y testaruda realidad. Por tanto, si alteramos la frase à la mode, se nos convertiría en un “La realidad es el petróleo del siglo XXI”. Y habremos convertido un eslógan afortunado en una afirmación un poco tontorrona. La observación detallada, minuciosa y detallada de la realidad está en la base del método científico, así que, como mínimo, el petróleo del siglo XXI lleva varios siglos paseando entre nosotros. Como mínimo.

    Por tanto, ¿cuál es la diferencia entre los datos de hoy en día y las anotaciones de Charles Darwin a bordo del HMS Beagle? Respuesta: lo digital. En dos aspectos fundamentales: el volumen de datos que genera el mundo digital es enormemente superior y las herramientas que tenemos para recogerlas, ordenarlas, almacenarlas y procesarlas son inmensamente más potentes y efectivas. Sin embargo, la gracia del tema no está en los data warehouses actuales como tampoco estaba en los cuadernos de notas de Darwin. Lo importante está en la capacidad que tengamos para entender la realidad a través de los datos, para establecer pautas y construir teorías y modelos explicativos. Y eso no es nuevo. Al contrario, si nos fijamos demasiado en lo nuevo, brillante y molón (las plataformas de business intelligence que se dedican a masticar toneladas de big data), probablemente perderemos de vista lo que realmente aporta intelligence.


    2) “Pero, cuando lo tengáis listo, ¿apretando un botón ya saldrá todo, no?”

    Oh, magia potagia. La tecnología tiene algo de religioso: promete milagros. Y tiene algo incluso superior a las religiones: los hace realidad. La fe que la sociedad occidental tiene en lo tecnológico es enorme. A la vez, la tecnología es tan compleja que la mayoría de los usuarios no tenemos ni la más remota idea de cómo funciona prácticamente nada. Y así llegamos a la informática y a la business intelligence, que también necesita dosis ingentes de fe y penitencia. Un proyecto “Como Dios Manda” de BI necesita tiempo, dinero y espónsoring directivo. Eso, al menos, es lo que los manuales sobre la materia nos recomiendan. Las tres cosas salen de los órganos directivos de una empresa o institución. Conseguir convencer a los jefes de que destinen los tres recursos a un proyecto no es sencillo, pero aun así puede no ser suficiente. Porque corremos el riesgo de sobrevenderlo. De que la idea que se quede al otro lado de esa mesa directiva es que lo que se compra es una especie de bola de cristal (conectada a una impresora) que lo sabrá todo. Hay plataformas de BI más usables que otras, pero ninguna funciona sola ni se anticipa a las necesidades de nadie. Las hay buenísimas, pero no mágicas. Y en todos los casos, una vez construidas, necesitan tiempo, personas y talento para sacarle partido. La inversión en una plataforma de BI es sólo una parte de lo que se necesitará para sacarle jugo analítico y una cierta inteligencia a la criatura.

    Resumiendo: del mismo modo que no esperamos que un procesador de texto –por caro o complejo que sea- escriba un poema tan sólo apretando un botón, una herramienta de BI –por cara o compleja que sea- tampoco va a crear archivos de “conocimiento” por sí misma. La analogía es buena en muchos sentidos: creo que el pánico a la hoja en blanco que experimenta cualquier escritor ante el cursor parpadeante y la pantalla vacía debe ser similar al que sienten muchos analistas de datos ante la pantalla de construcción de queries. Me atrevería a decir que en ambos casos, la primera cuestión a resolver es la misma: “¿qué historia quiero contar?”.


    3) “Abandonen sus hojas de cálculo”

    Spoilers alert: La herramienta de business intelligence más conocida, más extendida y más usada ya la tienes instalada. Se llama Microsoft Excel. Contra lo que sostienen la mayor parte de los vendedores de complejas plataformas de BI, las hojas de cálculo sí son programas de BI. Seguramente, los más efectivos, los más rentables y los más aprovechados. Tienen un coste de instalación mínimo, un coste de licencia muy bajo o incluso nulo, una curva de aprendizaje suave y un interfaz de usuario asequible. Son la vía de entrada de la mayoría de los directivos hacia los misterios y verdades del análisis de datos y la inteligencia de negocio. Estoy seguro de que una de las mejores maneras de saber si un directivo va a ser sensible a proyecto de business intelligence, es averiguar si usa (y cómo usa) Excel.

    Por supuesto, la capacidad de análisis de datos que ofrece una hoja de cálculo doméstica es inferior a la que promete una plataforma de BI “de verdad”. Tiene serias dificultades para gestionar diferentes archivos, no permite un auténtico trabajo multiusuario y no sirve como solución corporativa ni a media ni a gran escala. Sin embargo, permite plantear hipótesis de manera rápida y testarlas con datos. Permite alterar universos de datos en cuestión de minutos. No necesita interacción con servidores. Y, además, permite visualizar resultados con agilidad y en formatos muy business friendly. En definitiva, las hojas de cálculo facilitan un aspecto clave, tanto para la inteligencia de negocio como para la inteligencia en el negocio: hace que sean los responsables de productos y de áreas funcionales quiénes planteen hipótesis de investigación basadas en análisis de datos. Esto significa que, aunque las respuestas no se apoyen en millones de datos, las preguntas serán más afinadas, más cercanas a lo que el negocio necesita. Cuánto más pronunciada es la dicotomía entre las áreas tecnológicas y las áreas de negocio, más probabilidades de fracaso tiene un proyecto de business intelligence. Por ello, las hojas de cálculo son fundamentales, porque favorecen la creación de profesionales híbridos, capaces de pensar en datos sin apartarse ni un milímetro de las necesidades de sus áreas de negocio. Cuántos más datos sean capaces de meter en la coctelera, cuántas más hipótesis basadas en datos sean capaces de trasladar a su hoja de cálculo, mejor: más inteligencia puesta al servicio del negocio. En resumen, una hoja de cálculo es una herramienta para conocer mejor los datos, big o small. Y si recuperamos la analogía de hace algunas líneas, donde datos=realidad, veremos que las hojas de cálculo no sólo son instrumentos efectivos de business intelligence: sirven para generar profesionales y directivos con un punto de vista diferencial, más rico, más cercano a la realidad “real” (basada en datos), y más capacitado para plantear y testar hipótesis alternativas. En definitiva, las hojas de cálculo –bien aprovechadas- son herramientas, ya no sólo de BI, sino de management empowerment o empoderamiento directivo.


    4) Mejor cuánto más grande

    Más datos! Más madera! Lo que caracteriza los ‘Big’ Data es, evidentemente, su magnitud. Nunca antes la humanidad ha generado tal cantidad de información. El volumen de datos que genera la sociedad digital no es que sea simplemente mayor que la de épocas precedentes. Simplemente, no resiste ninguna comparación. En el siglo XVIII Diderot impulsó la Enciclopedia, el mayor compendio de conocimiento que jamás hubiera dado la historia. Pretendía recoger todo el conocimiento del mundo. Ocupó 17.000 páginas y necesitó 20 millones de palabras. Una barbaridad, sí. Pero una minucia comparado con la información que se genera hoy en día sin el mayor esfuerzo. Sólo Twitter, con sus 400 millones de mensajes diarios, genera el equivalente en volumen a entre 300 y 400 Enciclopedias. CADA DÍA. Y estos datos de los ‘big data’, además, son cada vez más desestructurados, más difíciles de leer y pautar… ¿Moraleja? Cuántos más datos, más tecnología necesitamos para masticarlos. Pero cuantos más datos, más cerca estaremos de la verdad.

    ¿Es así? ¿Necesitamos analizar 400 millones de tuits para obtener pautas valiosas en ellos? Probablemente, si dividimos todos estos big datos en segmentos más trabajables, en little data, podamos obtener la misma perspectiva de la realidad sin hacernos esclavos de enormes necesidades tecnológicas. Tom Betts, el responsable de analítica del Financial Times lo expresa maravillosamente: “I think Little Data is an enormously valuable concept. There is so much hype that surrounds ‘Big Data’ and the suggestion is that there is a correlation between size of data set and business value, which I just do not think is true. You are just as likely to find key audience insights in small data sets as you are large ones”. Y más rápidamente. Y con menos costes. Incluso se puede analizar con Excel…


    5) “Datos –> Información –> Conocimiento”

    Por último, hay una idea que me persigue desde que empecé a ser consciente de que trabajaba en algo cercano a la business intelligence y que transpira en todas las líneas anteriores: el verdadero aspecto diferencial de la inteligencia de negocio no está ni en la cantidad de datos que se pueden llegar a procesar, ni en las complejas respuestas que permite obtener. Su verdadera potencia no está en esas respuestas, sino en las preguntas. En las hipótesis. En sospechar que hay tendencias que correlacionan datos, que se afectan de formas no auto-evidentes. En descubrir posibles decisiones que pueden testarse, implantarse y monitorizarse. En esto, hay un gran parecido y una gran diferencia con respecto al análisis cuantitativo clásico de la sociología y las ciencias sociales en general: el gran parecido es el proceso de inteligencia basado en datos. La búsqueda de realidades a correlacionar. El famoso software de análisis cuantitativo SPSS no es muy diferente a las plataformas actuales de business intelligence, si le quitamos la parte del business. Hasta ahí, el parecido. La gran diferencia, sin embargo, es que mientras el sociólogo observa y publica informes de cualquier ámbito de la vida social (educación, inmigración, sanidad, vida cotidiana, etc.) que no tiene capacidad operativa para poner en marcha, un directivo empoderado con una visión de inteligencia de negocio sí puede poner en marcha las hipótesis que ha vislumbrado. En el ámbito de negocio, el investigador y el ejecutor están del mismo lado de la mesa. Y todo empieza en la capacidad para hacerse preguntas. Ahí está el punto de partida.

    He aquí lo que quizá sea el mayor mito de la inteligencia de negocio. Lo que se enseña como el mantra de la business intelligence es el flujo “Datos –> Información –> Conocimiento”. Es una pirámide lógica de abstracción creciente. Según este mantra, todo empieza en unos datos, que se aglutinan construyendo una información más compleja y que, mirada desde el punto de vista adecuado, se convierte en conocimiento y ayuda a la toma de decisiones. El esquema es sencillo:

    Flujo teórico

    El planteamiento es muy útil pero tiene un pequeño problema: no explica cómo se da el paso de una dimensión a la siguiente. Al no explicitar que estos pasos los dan personas humanas, con unas competencias y unas responsabilidades determinadas, podemos tender a pensar que el proceso es automático. Y como se trata de un área de especialidad muy vinculada a lo tecnológico, podemos llegar a pensar que el flujo lo realizan las máquinas. Que es cosa de la plataforma que compremos. Y no es así. El proceso sólo se activa cuando hay un motor que lo pone en marcha. Y ese motor, como en la filosofía socrática, son las preguntas, las hipótesis de negocio. Por ello, creo que el verdadero flujo de valor real de la inteligencia de negocio es, en realidad, éste:

    Flujo real

    El cambio de paradigma es significativo y lleva la inteligencia de negocio a un nivel directivo dentro de la organización, sacándola de las catacumbas de los departamentos técnicos. Las preguntas son el punto de partida. Sin preguntas, no hay proceso. Las respuestas son ofrecidas por la metodología de business intelligence por la que hayamos optado, recurriendo a los tres pasos básicos del mantra. La ejecución depende de la propia organización y de las áreas implicadas, aunque depende, en última instancia, de los órganos directivos. Y, por último, todo ello se mide al detalle y desde todos los puntos de vista posibles, para poder seguir haciéndose más preguntas, encontrando más soluciones y corrigiendo decisiones.

    En resumen: si vemos la inteligencia de negocio y los big data como el último grito en modas tecnológicas, un nuevo “must” para los departamentos técnicos, lo más probable es que acabe complicando los organigramas y comiéndose un montón de recursos para acabar dibujando gráficos que muestran obviedades. En cambio, si lo comprendemos como una potente metodología de análisis integral, que da poder a los directivos y las áreas de negocio, las probabilidades de convertirlo en un elemento estratégico y diferenciador son mucho mayores. Ni petróleo del siglo XXI, ni automatismos mágicos, ni adopción acrítica de grandes plataformas: el verdadero truco de la business intelligence está hacer buenas preguntas (y contrastarlas con muchos/buenos datos).

     

     

    Nota: este artículo fue escrito algún tiempo después de terminar, procesar, masticar y digerir un máster en Business Intelligence en la EAE / Online Business School. Meses después lo publiqué en la revista online Tecnonews. Y finalmente, llega a mi blog en febrero de 2015. Un largo periplo para una reflexiones seguramente no tan profundas…

     

  • scissors
    April 15th, 2013JoanACC1Ó, economia, empresa, exportació, indicadors

    Amb el tancament de les dades oficials de 2012, hem preparat aquesta infografia que reflecteix les principals fites del millor any de la història de les exportacions catalanes. Està elaborada a partir de dades de l’ICEX, Idescat, l’Organització Mundial del Comerç i l’enquesta del Clima Exportador d’ACC1Ó.

    Què, quan i on exporten les empreses catalanes.

    Es pot consultar amb tota la seva metainformació, aquí: http://www.anella.cat/catalunya-exporta.

  • scissors
    April 12th, 2012JoanApunts, Business Intelligence, empresa

    El casinos Harrah’s són un exemple d’aplicació d’intel·ligència de negoci com a estratègia empresarial diferencial. Harrah’s s’ha diferenciat de la competència, des dels seus orígens, a través d’un focus en el seu client. Això, al 1937, quan va obrir el seu primer casino a Reno, Nevada, volia dir fixar-se en el confort del seus clients, preocupar-se de què s’ho passessin bé.

    75 anys després, aquest focus client és una detalladíssima estratègia de business intelligence i business analytics absolutament exemplar per entendre de quina manera el tractament intel·ligent de la informació, el data-mining entès com a competència empresarial clau, i prendre les decisions des d’un coneixement científic i analític de cada passa dels clients, porta a l’excel·lència.

    Primera idea clau: els clients Harrah’s van a tot arreu amb la seva targeta de client, que enregistra tota la seva informació com a consumidors. Cada moviment, cada despesa, cada jackpot, cada dinar… Tot queda enregistrat, perquè el client hi guanya valuosos punts de fidelitat. I l’empresa? Què hi guanya l’empresa? Dades! Informació! Tot i que segur que al client no li expliquin així, l’intercanvi és points for data.

    Segona idea clau: després de la visita i el soroll mediàtic de l’Eurovegas flirtejant amb l’eix Barcelona-Madrid i posant en evidència les costures morals, econòmiques i empresarials de totes dues societats, amb la figura texana i relativament frívola de l’empresari, el contrast amb Harrah’s és claríssim: aquesta companyia que fa negoci amb l’atzar deixa molt poc marge a l’atzar. Aquesta companyia que fa negoci amb les aposta, ha fet la seva aposta empresarial guanyadora: dades, moltes dades.

    Aquí l’enllaç al PDF del cas, “Harrah’s High Payoff from Customer Information”, que veig que fa de mal trobar.

  • scissors

    Ara que des d’ACC1Ó estem llançant una nova versió de l’Anella, m’ha semblat oportú recapitular-ne la seva trajectòria recent i subratllar les claus sobre les que hem construït aquesta renovació.

    Fa dos anys i mig vaig conèixer l’Anella. El portal es presentava aleshores com l’espai per a “l’empresa a la xarxa“. Aquest era, de fet, la seva frase de baseline, que pretenia diferenciar-la de les diferents Anelles (culturals, científiques, industrials…) que han anat apareixent als darrers anys, vinculats a la idea mateixa de ‘xarxa’. Era el seu segon baseline, després d’haver nascut com a l’espai per a “la internacionalització de Catalunya“, en la seva primera concepció, a mig camí entre escriptori virtual d’eines per a l’empresari client dels serveis de l’antic COPCA, repositori de continguts generats a les activitats del mateix COPCA i espais privats per a sectors o mercats específics.

    Bona part d’aquells elements segueixen vius a la Nova Anella. La convicció que l’ha guiat des del seu naixement, també: que el coneixement és l’element clau per impulsar la competitivitat empresarial. La missió concreta de l’Anella és portar a la pràctica aquesta convicció i fer que les empreses catalanes incrementin la seva competitivitat –que innovin més/millor, que s’internacionalitzin més/millor – gràcies al coneixement empresarial que divulguem i activem des de l’Anella. Esperem que, amb la renovació profunda del portal que ara presentem en societat, aconseguirem ser més efectius en la consecució d’aquest objectiu.

    L’Anella és, globalment, un projecte de gestió del coneixement. Ni “virtual”, ni tecnològic, ni xarxa social… La seva reconceptualització segurament té punts en comú amb altres projectes, dels que ha rebut inspiració i per als que pot servir d’exemple. Per això, si hagués de llistar els 7 elements més importants de la renovació que hem dut a terme i que ara estem -orgullosament- llançant, crec que els identificaria així i per aquest ordre:

    (1) Focalització d’objectius
    Tant dins l’organització de què forma part, com per al seu públic, a l’Anella li ha costat identificar quin és el seu rol central. Ja l’hem definit. Focalitzem els objectius del portal en constituir-se com un espai referencial per al teixit empresarial català, que aporti coneixement clau que n’impulsi la seva competitivitat. Només això. Tot això. Tant important, però, com la definició en positiu, és la definició del que no és l’Anella. No és una plataforma de tramitació d’ajuts, no és una intranet, no és una plataforma d’aplicatius… Si, arran de la renovació que estem presentant, aconseguim que els usuaris de l’Anella sàpiguen identificar-la com el que vol ser, haurem aconseguit molt.

    (2) Alineació explícita amb els objectius d’ACC1Ó
    L’Anella és un projecte que pertany a una organització important, amb més 300 col·laboradors tant a Catalunya com a les seves oficines arreu del món. Per a un projecte com l’Anella, és fonamental fer explícites les relacions de retroalimentació i les connexions, entre els objectius generals de l’organització i el seu propi dia a dia. El valor de comptar amb 300 prescriptors, ‘heavy users’, clients interns o fans incondicionals és –cap a dins- estratègic i –cap a fora- incalculable.

    (3) Disseny d’interaccció
    El projecte de renovació de l’Anella va començar amb una anàlisi d’usabilitat. Les conclusions van portar-nos, no obstant, a imaginar un nou entorn, on es pensés/dissenyés -des de zero i sense limitacions prèvies- com havia de ser la interacció que volíem que es produís entre usuari i contingut. Aquest va ser el pol central de la nova conceptualització: imaginar, sense constrenyiments, la millor manera de què l’usuari obtingués valor del contingut de l’Anella. Vàrem idear els recorreguts, les trajectòries i les pautes d’ús més intuïtives o bé més valuoses per aconseguir fer del contingut de l’Anella el seu màxim protagonista. Que aquest disseny d’interacció es fes sense posar-nos límits, sense pensar en tecnologia –encara- i aplicant filosofia –més que metodologia- de pensament de disseny (dessign thinking) ha estat –crec- l’element central per la construcció del nou portal.

    (4) Tesaurus conceptual
    La construcció d’un tesaurus conceptual integral va ser una fase especialment fèrtil del projecte. També la més difícil de fer entendre, segurament. Invocar una paraula com “tesaurus” feia aixecar més d’una cella. I no obstant, l’arbre de diccionaris o conjunts de paraules clau que conceptualitzéssim havia de ser l’esquelet sobre el qual tant les eines de cerca i filtre, com els mateixos continguts del portal, haurien de fer-se trobables. En aquest sentit, el tesaurus de l’Anella està constituït per fins a set diccionaris diferents, tots ells amb pes semàntic. Conjunts funcionalment excloents de conceptes on només un d’ells funciona, per definició, com a diccionari obert i semi-folcsonòmic. La resta, pretenen ser tancats i el més estables en el temps que sigui possible.

    (5) El rol de la tecnologia
    La plataforma sobre la que es construeix l’Anella és Liferay. Liferay és una plataforma oberta adreçada a la construcció de portals que funcionin com a entorns de desenvolupament d’aplicatius i funcionalitats. Optar per aquest tipus de tecnologia open source, amb una gran comunitat internacional de desenvolupadors al darrera, ens ha donat alhora la seguretat i la flexibilitat necessàries per construir un entorn funcionalment i sensorialment molt personalitzat, molt singular, recolzant-nos en una arquitectura tecnològica sòlida preexistent.

    Un segon aspecte important del rol de la tecnologia dins el projecte ha estat el moment en el qual ha tingut el protagonisme. Ateses les capacitats i característiques de la plataforma triada, només hem pensat en la part més dura, més tecnològica, un cop estava creat el concepte central i estava fet el disseny d’interacció. Així, s’ha acabat programant allò que realment calia per aconseguir l’objectiu, allò que s’integrava dins el model global de producte. Això, que sembla lògic i de sentit comú, crec que no es compleix en un gran percentatge de projectes. I com més grans, més sovint, em temo.

    (6) Gestió i qualificació de continguts
    A l’Anella hi havia milers de documents, desats en una biblioteca documental molt primitiva, que va estar pensada més com a arbre de carpetes compartides que no pas com a repositori de coneixement. Vàrem decidir “migrar” uns 2400 d’aquests continguts. No obstant, la tasca no era de migració. Originalment, la major part d’aquests continguts eren arxius només trobables a través dels seus noms d’arxiu. No hi havia més metainformació que els acompanyés i permetés segmentar-los. A la Nova Anella, aquests 2400 continguts han passat una fase de qualificació i valorització molt substancial. S’han etiquetat i catalogat, però també titulat, resumit, descrit i optimitzat tots aquests documents, per a fer-los trobables a la Nova Anella, així com per donar a cada petit element d’aquesta segmentació de la informació, un tractament visual diferenciat.

    (7) Fer-ho bonic
    Last but not least. El disseny gràfic, la línia creativa, és el primer que es veu, el primer que destaca. La versió anterior no li havia donat importància a aquest aspecte i la diferència és tan notòria que de vegades penso que és el que s’emporta tota l’atenció. El disseny gràfic potser només ha constituït un 10% del projecte, però l’efecte que té sobre l’usuari és molt impactant. I és que, com tothom sap però massa sovint s’oblida a l’hora de construir espais digitals, ens agraden les coses boniques. I la nova Anella és bonica.

    No era un projecte de disseny. Ni de gestió de continguts. Ni de programació. Ni de classificació semàntica. No era tampoc un projecte d’usabilitat. Eren totes cinc coses alhora, encaixant-hi experteses i solapant-hi competències multidisciplinars. Tot, però, partint d’una estratègia de producte i d’una concepció inicial de com havíem dissenyat/pensat (design thinked) que seria la millor manera de provocar la interacció entre usuari i contingut.

    Explicat això, ja només em queda dir-te una cosa: Anella’t.

  • scissors
    May 19th, 2010JoanACC1Ó, economia, empresa, innovació

    Sí, avui. Tot i que ja fa dos anys que va presentar-se en societat i que jo mateix fa any i mig que hi treballo, fins avui no podia dir-se que, a tots els efectes formals, fiscals i legals, ACC1Ó existís. Però avui ha arribat el dia. I la càrrega simbòlica que hi ha al darrera no és poca cosa.

    No havia tingut ocasió de participar de cap procés de fusió, fins ara. Ahir mateix, les dues entitats “fusionades”, es dissolien. COPCA i CIDEM, després de més de vint anys de trajectòria, es retiren d’escena. Van néixer en un context econòmic molt concret, marcat per l’entrada a la Comunitat Europea i pel desplegament de les polítiques de dinamització empresarial i, després, d’innovació i transferència tecnològica cap a les empreses. Amb una trajectòria tan llarga segur que totes dues organitzacions trobaran qui n’avaluï la seva feina de forma molt diversa. El que és segur és que ambdues han tingut un pes important en l’economia i el teixit empresarial català d’avui en dia. Molts signarien una trajectòria tan valuosa per a la recent nascuda ACC1Ó.

    El context de la creació d’ACC1Ó és radicalment diferent del que va veure néixer COPCA i CIDEM. Seria difícil trobar una situació econòmica equiparable. Qualsevol commemoració del dia d’avui podria semblar, com a mínim, de mal gust, enmig de l’aferrissat debat sobre la situació econòmica actual. Qualsevol pla a mig terme, qualsevol mesura seriosa orientada a millorar la competitivitat empresarial, poden semblar brindis al sol, camuflats entre tanta notícia depriment i tant missatge apocalíptic.

    I no obstant, m’atreviria a dir que no hi ha moment més oportú per a que es produeixi aquest naixement. Fins i tot per celebrar-ho. Que el sistema productiu del país s’havia fet massa dependent d’un model autodestructiu és una evidència per a la que no calia ser cap expert. Que les mesures que haurien d’haver-se pres quan feia bon temps no van prendre’s, segurament també (tot i que quines haurien d’haver estat aquestes mesures segurament seria molt opinable). Les responsabilitats, en tot cas, probablement estan molt més repartides del que els discursos maniqueistes de les portades dels diaris gratuïts i les declaracions dels líders (sic) polítics volen fer-nos veure. No m’acabo de creure que “esto-sólo-lo-arreglamos-entre-todos”, però sí que penso que “en-gran-medida-esto-sí-lo-jodimos-entre-muchos”…

    Sigui com sigui, amb un model econòmic que s’havia tornat suïcida i embogidament curt-terminista, no pot haver-hi millor notícia que la posada en marxa d’iniciatives i entitats que ens ajudin a anar més enllà d’aquest model. ACC1Ó vol ser això. Vol donar eines per superar la crisi, però no a base d’apedaçar el sistema, sinó de fer-lo evolucionar. ACC1Ó es crea per fusionar i coordinar les dues línies evolutives més importants, els dos reptes més importants, que tenen les empreses: internacionalitzar-se i innovar. El primer vol dir canviar de paradigma, canviar la mirada i entendre el món com un tot del qual formem part i al qual tenim no només el dret, sinó la necessitat d’obrir-nos-hi. El segon vol dir canviar d’estratègia, de producte, de metodologia o del que faci falta per treure avantatges competitius d’allò que ja tenen les empreses al seu abast (ja siguin dins els seus propis equips a al context immediat). Això vol dir que ACC1Ó no ha estat creada per subministrar analgèsics, sinó vitamines. I segurament mai hem necessitat tantes vitamines, tanta determinació i tanta capacitat per reinventar-nos empresarialment com ara.

    Per això creem ACC1Ó. Per a això neix avui. Torna a néixer. Segueix naixent. Acaba de néixer. Si amb aquest naixement podem realment aconseguir ajudar al teixit productiu català, no només a sobreviure, sinó fins i tot a canviar, d’aquí alguns anys, podrem recordar i celebrar aquest dia amb més alegria de la que podrem experimentar avui.

  • scissors
    October 20th, 2009JoanACC1Ó, economia, empresa, innovació, tecnologia

    La situació econòmica a Catalunya no ha anat gaire carregada de bones notícies, al llarg dels darrers mesos. L’empresa viu una de les situacions més complicades que recorda i tothom intueix que, més enllà de quadrar els comptes de cada final de mes, de cada trimestre, hi ha molt més. Es parla de canvis de paradigma, de nous models econòmics, d’acceleració d’una transformació global… També es parla de les oportunitats, dels avantatges emergents que una situació de canvi genera. Aquesta és la mirada que realment és productiva. La mirada que caracteritza l’esperit d’una empresa ambiciosa.

    interACC1Ó´09 - L'espai per la innovació i la internacionalització

    interACC1Ó´09: vitamines per a l´empresa

    El proper 28 d’octubre es reuniran a Barcelona més de 3.000 empreses ambicioses. Sota el paraigües d’interACC1Ó’09, la segona edició de l’esdeveniment empresarial de referència que organitza ACC1Ó, es produirà una alta concentració d’ambició, valentia i ganes de descobrir noves oportunitats de negoci, reals i tangibles, per a l’empresa. Oportunitats reals a mercats internacionals. Oportunitats tangibles de transferència tecnològica. Oportunitats pràctiques per millorar la competitivitat de l’empresa.

    La sessió plenària d’interACC1Ó correrà a càrrec dels coneguts David J. Rothkopf, expert en comerç internacional que va formar part del govern Clinton i que actualment assessora l’administració Obama (autor del best-seller Superclass. The global power elite and the world they are making, traduït a l’espanyol com a El club de los elegidos: cómo la élite del poder global gobierna el mundo) i Claude Smadja, membre del consell d’administració d’Infosys, una de les multinacionals asiàtiques més influents del món, i impulsor del Forum de Davos, dins el Fòrum Econòmic Mundial. Amb ells, l’empresari català podrà descobrir quines estratègies estan seguint els gegants asiàtics i nordamericà i quines són les oportunitats que se li presenten a l’empresa europea.

    Un altre dels continguts centrals d’interACC1Ó serà el Fòrum de Prospectiva Internacional de l’OME, l’Observatori de Mercats Emergents d’ACC1Ó, que permetrà descobrir, de forma detallada i precisa, un mapa de més de 200 oportunitats emergents que se li presenten a l’empresa a gairebé 40 països.

    A partir d’aquí, l’oferta d’activitats i possibilitats d’interACC1Ó es va segmentant en múltiples espais i formats de treball. Als tallers participatius, s’aborden de forma específica i dinàmica tres puntals fonamentals de la competitivitat empresarial: el finançament, l’estratègia empresarial i el talent i el lideratge. A la trobada de comunitats de l’Anella, s’abordarà de forma concreta com aconseguir resultats empresarials reals com a conseqüència del treball en comunitats virtuals. Al Fòrum TECNIO, es presentaran més de 40 experiències, projectes i oportunitats concretes de transferència tecnològica cap a l’empresa, als camps de les TIC; de la biotecnologia i la salut; dels materials i la producció; de l’energia i el medi ambient; i de l’alimentació i la química.

    interACC1Ó és el lloc per tenir i aprofitar el contacte directe amb els assessors en transferència tecnològica i, sobretot, amb els directors de les 35 oficines a l’exterior d’ACC1Ó. Aquest últim element tindrà continuïtat al Mercat de Centres de Promoció de Negocis dels dies 29 i 30 d’octubre i constitueix una ocasió especialment útil per descobrir possibilitats reals i concretes de fer negoci a tot el món.

    Però interACC1Ó és més. La jornada segueix desgranant-se en més espais, més personals, més dinàmics, més participatius. Com un joc de nines russes, cada cop més abastables i de petit format, però integrant-se en un discurs i un fil conductor únic, se succeeixen les activitats: des de cantonades per a fer speed meetings fins a espais d’assessorament empresarial directe, passant per una dotzena més de racons i excuses per enriquir la xarxa de contactes i endur-se’n idees i noves estratègies per innovar i sortir al món.

    A les jornades prèvies d’interACC1Ó que s’han celebrat a diferents ciutats de Catalunya, en Xavier Marcet solia repetir un fet encoratjador: la majoria de les empreses que avui estan al rànking del Fortune 500 van ser creades durant la crisi i la recessió de 1929. I ho solia rematar amb una frase igualment vitamínica: “ara que pinten bastos, ens hem de preguntar si aguantem. Si aguantem, és que hem de créixer. Si no aguantem, és que hem de canviar”. Tant per créixer com per canviar, el dia 28, interACC1Ó és una bona recepta.

  • scissors
    October 16th, 2009JoanAntropologia/-es, empresa, innovació, web 2.0

    Fa uns mesos, n’Antoni Garrell em va fer una d’aquelles ofertes que un no pot refusar. Participar del cicle de conferències que l’Escola Superior de Disseny està realitzant, per commemorar els seus 20 anys, era llaminer. El tema? “Del que tu sàpigues, Joan”, em van dir.

    La temptació de reciclar alguna de les xerrades que tenia més fresques, era gran. No obstant, la disciplina del disseny i els dissenyadors són un d’aquells col·lectius per als que he desenvolupat un gran respecte i una especial esperança al llarg dels darrers anys de recorregut professional. Per diverses raons. D’una banda, perquè crec fermament que tant la seva metodologia de treball com la seva ubicació dins la cadena de producció empresarial, a mig camí entre les disciplines tècniques i les socials, fomentant un tipus de pensament lateral, out-of-the-box, és especialment fèrtil. A tot arreu i, de manera encara més específica, als projectes digitals.

    D’una altra banda, perquè trobo que existeix una forta connexió entre l’etnografia i el disseny. Ambdues són metodologies que solen quedar ubicades dins un nínxol d’especialització molt concret. L’etnografia, al terreny de la recerca acadèmica o pseudoacadèmica. El disseny, a actuar a un nivell superficial, al final del procés productiu. I no obstant, ambdues metodologies, integrades des del principi d’aquest procés i imbricades dins tot ell, són clau per intentar introduir elements d’innovació, pertinença, connexió amb els públics/usuaris/clients. Etnografia i disseny, plegades, permeten canalitzar eficaçment la creativitat dels mateixos usuaris, afavorint dinàmiques reals d’innovació oberta, a.k.a., open innovation.

    En aquest sentit, em va alegrar i em va refermar, constatar que l’etnografia forma part del currículum formatiu dels dissenyadors en, com a mínim, tres assignatures. No estaria de més que l’antropologia, amb el seu nou i flamant grau, també s’adonés d’aquesta connexió i introduís continguts d’aplicació pràctica i formació en metodologies creatives i de disseny.

    Un altre dels aspectes que em va sorprendre positivament és que, als darrers mesos, a l’escola els hagin trucat diverses empreses per demanar-los si fèien “design thinking”. En paraules d’un dels professors, “és com si truquessin a un forn de pa i els demanessin si fan bread thinking. És clar que en fem!”. Deu ser que algunes empreses estan aplicant el que intentem explicar-los des d’ACC1Ó als tallers d’innovació oberta o dins del marc d’interACC1Ó

    De manera que, amb totes aquestes motivacions i a risc de pecar de naïf, intranscendent, vaig mirar de preparar i endreçar alguns dels temes específics per a un col·lectiu d’alumnes i professors de disseny.

    La xerrada tenia tres blocs diferents. Al primer, em venia de gust fer un recorregut per les interfícies gràfiques d’usuari, com a un dels elements centrals on el disseny –per a entorns digitals- es fa més cabdal. Així, passava des del mouse de Douglas Engelbart i la seva metodologia basada en observar les pautes de joc i aprenentatge dels nens (etnografia) a les interfícies dels primers PCs, per arribar a passejar-me per escriptoris en 3D, interfícies a la cloud (computing), interfícies mòbils i, finalment, interfícies d’immersió total.

    A continuació buscava ubicar la pràctica dels dissenyadors a la intersecció entre coneixements tècnics i (socio)antropològics. He parlat moltes vegades d’aquesta falsa oposició, basada normalment en la ignorància, entre una perspectiva sociocèntrica i la necessària competència tècnica, a l’hora d’afrontar una recerca, un projecte o un producte. Crec fermament que les disciplines i els perfils més potents que han d’empènyer el teixit productiu de la societat del coneixement sorgeixen de les formacions híbrides, com la del dissenyador. De la necessitat d’aquesta mirada híbrida parlava en aquest segon bloc.

    En tercer lloc, volia mirar de perfilar i aterrar, dins un breu recorregut conceptual, el concepte de design thinking. Em vaig recolzar especialment en alguns articlets previs (aquí i aquí) i al post al que sempre acabo recorrent del Ramon Sangüesa sobre el tema.

    La presentació que vaig preparar per a la xerrada potser és de les menys autoexplicatives que he fet mai, però, un cop feta, el millor és compartir-la, no? Així doncs, a continuació, l’abstract de la xerrada i el document de la presentació…

    L’hegemonia de la interfície (o els reptes del disseny al món digital)

    Ja fa alguns anys que hem assumit que el ciberespai és un entorn creixentment important, en tots els àmbits de la vida social. La sociabilitat, la vida econòmica i laboral, l’activitat cultural, el debat polític, la recerca, la comunicació… totes les dimensions de la nostra vida social i individual s’han vist conquerides per la dimensió digital i intensament connectada que ha provocat la popularització d’Internet i les tecnologies de la informació i la comunicació.

    Aquesta (r)evolució multidimensional comporta un repte específic de primera magnitud per al disseny. La vida digital té lloc en espais artificials, on el disseny, la producció sintètica, tenen una importància com mai havien tingut en cap altre entorn d’interacció humana. Al ciberespai, tot ha de ser dissenyat, des del paisatge fins a les identitats de les persones o, fins i tot, les pautes d’interacció i comportament.

    Aquesta xerrada vol subratllar alguns d’aquests nous protagonismes, donar alguns conceptes i exemples i obrir un debat sobre fins a quin punt el disseny afronta un nou rol en aquesta societat intensament tecnificada, on la interfície s’ha convertit en hegemònica.

  • scissors
    June 4th, 2009Joaneconomia, empresa, innovació

    És molt agradable comprovar que les coses, de tant en tant, funcionen per allò que han estat dissenyades. Aquests dies, a ACC1Ó, estem embolicats amb el Mercat de Centres de Promoció de Negocis, un conjunt de tallers, entrevistes i eines eminentment pràctiques per ajudar a empreses catalanes a obrir mercats i fronteres, per detectar i arribar -efectivament- a oportunitats de negoci reals i tangibles a l’exterior. Si, a més, el Telenotícies migdia, te’n fa una peça tan xul·la com aquesta, l’alegria és doble.

  • « Older Entries